| 













|
|
Fauna
Argentina y del mundo
Monos
Carayá
Aunque se vistan de seda...
Aunque la
mona se vista de seda... mona queda, reza un viejo refrán.
Hay cosas imposibles de cambiar y la esencia de los animales es una
de ellas.

Por © Guillermo Pérez Jimeno
Veterinary Specialist Group. IUCN
Fotografías © Belén Etchegaray
Los monos
carayá -Alouatta caraya como lo llaman los científicos-
son una de la especies de primates que habitan nuestro territorio. Se
los puede encontrar en las provincias de Salta, Formosa, Chaco, Corrientes,
Misiones y norte de Santa Fe.
Están entre los monos más grandes del continente, llegando
a medir hasta 90 cm., a lo que se le debe adicionar otro tanto de cola,
la que es prensil, y les sirve como una mano más en sus movimientos
entre las ramas de los árboles.

© Belén Etchegaray
Al nacer, los bebés de ambos sexos son amarillentos-marrones,
color que las hembras mantienen durante toda su vida, pero los machos
al hacerse adultos cambian éste por el negro.También se
los conoce como monos aulladores, lo que se debe a los potentes gritos
que emiten, especialmente al amanecer y cuando se pone el sol. Sus voces
se pueden escuchar a grandes distancias.
Viven en grupos familiares que van de unos pocos hasta 20 individuos.
Se alimentan de hojas y frutos, pudiendo comer también algunos
insectos. Son muy poco activos, pasando la mayor parte del día
recostados sobre alguna rama en las alturas de los árboles expuestos
al sol.Actualmente sus poblaciones naturales se ven diezmadas por la
desaparición de su hábitat. La tala de árboles
para la obtención de madera y el desmonte para ganar espacios
para la agricultura o ganadería son sus mayores enemigos.

© Belén Etchegaray
También es muy común que se capture a los bebés,
para lo cual en general se mata a la madre, para luego ofrecerlos a
la venta a la orilla de las rutas. Los vendedores los revolean por sus
colas para exponerlos, y además para lograr impresionar a los
desprevenidos viajantes, quienes por pena los compran, sin pensar que
de esa manera sólo perpetúan esta forma de comercio ilegal,
además de convertirse en cómplices del mismo.

© Belén Etchegaray
Por desgracia, la mayor parte de estos ejemplares mueren muy jóvenes,
muchos debidos a los malos tratos recibidos por sus cazadores y otros
por no adaptarse a la situación de cautiverio. Cuando logran
sobrevivir a los primeros años terminan muriendo por enfermedades
causadas por el estrés del cautiverio, o por accidentes tales
como ataques de perros, electrocución, o por un vecino asustado
que le dispara o apalea por sentirse amenazado por “esa bestia”.
Los pocos que sobreviven generalmente terminan engrosando las filas
dezoológicos, ya que sus “dueños” acaban por
aceptar que la vida con un mono no es fácil.

Existe un gran número de enfermedades que ellos pueden trasmitir
a los seres humanos, algunas de ellas muy graves. Tuberculosis, rabia,
salmonelosis son solamente algunas de ellas. Pero antes de pensar en
donar al ejemplar muchas veces se intentan diferentes métodos
para “amansarlos” tales como la castración o limarles
los colmillos. Estas prácticas los inhabilitan para la posterior
vida con sus congéneres. Por lo dicho, es que decimos que “por
más que al mono lo vistamos de seda siempre será un mono”,
¡no lo olvidemos! No podremos cambiar su actitud, él siempre
será un animal silvestre, jamás lograremos que sea un
animal doméstico, por más que lo atemos, lo enjaulemos
o lo mutilemos, en su naturaleza siempre habrá un animal salvaje,
entonces no nos extrañemos cuando se comporte como tal.

© Belén Etchegaray

© Belén
Etchegaray
Si Ud. quiere ayudar a los hermosos monos carayás no los compre
y denuncie su tenencia o venta a las autoridades de fauna de su provincia.
Pero más importante aún es que difunda este mensaje a
toda la gente que conoce, que sus hijos les cuenten a sus maestras y
compañeros en la escuela, a sus amigos en el club y en el barrio.
Evitemos que se maten más monas para robarles sus bebés.Defendamos
nuestro patrimonio faunístico. Eso también es amar nuestro
país.
© Guillermo
Pérez Jimeno / FNA
|