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Destinos
Recomendados
Península
Valdés
Chubut
Informe:
Belén Etchegaray
Fotografías: Belén Etchegaray / Ana Ponce
Pensar
en la costa noroeste de la provincia argentina de Chubut, es hablar
de interminables kilómetros de estepa donde el viento y
la soledad parecen adueñarse de todo; sin embargo al pronunciar
“Península Valdés” nuestra mente se
remite instantáneamente a la imagen de la cola de una ballena
franca austral (Eubalaena Australis) emergiendo del océano.
Mientras el espectáculo comienza en la costa, otros personajes
se suman al show natural: lobos marinos (Otaria flavescens),
elefantes marinos (Mirounga leonina) pingüinos de
Magallanes (Spheniseus magellanicus) delfines y toninas
overas (Cephalorynchus commersonii) así como una
incontable cantidad de aves marinas se van transformando en los
protagonistas de un paisaje natural único y el elegido
por los amantes de la naturaleza de todo el mundo.

Toninas
overas

Lobos
marinos.

Elefantes
marinos
Pinguino
de Magallanes
Patrimonio
Mundial de la Humanidad

La
Reserva Natural Protegida Península Valdés cuenta
con una superficie total de aproximadamente 4.000 km2 y una costa
de 110 Km. donde un océano azul intenso baña incansablemente
las costas desde donde emergen enormes acantilados que se mantienen
erguidos como guardianes silenciosos atesorando fósiles
de vidas anteriores.
Esta zona fue designada por la UNESCO como Patrimonio Natural
de la Humanidad en el año 1999 por las características
geográficas y biológicas que la forman.
La
confluencia entre la corriente marina de Brasil y la corriente
de Malvinas, hacen de esta región una zona rica en nutrientes,
creando las condiciones necesarias para una alta productividad
de fitoplancton. Este genera el sustento al zooplancton y este
a su vez se convierte en el alimento para vertebrados inferiores
como peces y calamares, así como para los superiores como
las ballenas francas. Los peces y calamares son la base de alimentación
para los elefantes y lobos marinos, pingüinos y diversas
aves marinas. Eso sumado a la peculiar forma de isla de la península
que brinda aguas claras y tranquilas, hace de esta zona el sitio
ideal para que muchas especies de aves y mamíferos la elijan
como área de reproducción.
Camino a Puerto Pirámides
Desde
Puerto Madryn, nos dirigimos hacia Puerto Pirámides con
intención de embarcarnos para el avistamiento de ballenas;
luego de recorrer 15 km nos detuvimos en El Doradillo que, con
sus 3 km de ancho, se extiende a lo largo de 25 km de costa.
El
atractivo principal de la zona es el avistaje de ballena franca
desde la playa y a muy pocos metros de la costa. Sin duda un lugar
que invita a dejar la cámara de lado y disfrutar con todos
los sentidos del espectáculo que nos regala la maravillosa
naturaleza.


Avistamiento
de Ballena Franca Austral a pocos metros de la costa en El Doradillo.
Al
continuar el camino, el paisaje se muestra tapizado por una estepa
arbustiva que a simple vista pareciera que no guarda ningún
tipo de vida animal; sin embargo la fauna autóctona se
hace presente con solo afinar la vista; es entonces cuando guanacos
(Lama guanicoe), maras (Dolichotis patagonum),
zorros, peludos, choiques (Pterocnemia [Rhea] pennata)
y otras especies se hacen presente en este escenario semidesértico.


Cuis
patagónico

Liebre

Mara
con crías

Choique
Toda
el área posee importantes acantilados y miradores naturales
donde es posible contemplar la inmensidad del paisaje litoral
con sus enormes plataformas de abrasión (restringas), y
sobre la costa la fauna alar se hace presente con ostreros, gaviotas,
gaviotines, petreles, flamencos y cormoranes... entre otros.


Acantilado

Restringas

Gaviotas


Cormoranes

Gaviota

Petrel

Flamencos


Maca
grande
Finalmente
llegamos al puesto de acceso El Desempeño (ingreso a Península
Valdés), allí continuamos recorriendo 26 km más
hasta el Istmo Carlos Ameghino, estrecha franja de tierra que
une la península con el continente, punto en el cual se
pueden divisar ambos golfos: Golfo San José a la izquierda
y Golfo Nuevo a la derecha.
A
unos 5 km, descendiendo por un camino de ripio hacia el Golfo
San José, se encuentra la Isla de los Pájaros. Este
importante apostadero de aves marinas fue considerado zona intangible
en el año 1974, por lo que su acceso no está permitido;
de todas maneras se recomienda su visita ya que cuenta con miradores
y un pequeño centro de interpretación para poder
disfrutar del lugar.
Allí se encuentra la réplica de la capilla del Fuerte
San José, destruida por un malón en el año
1810, dicha capilla ha quedado como testimonio del antiguo asentamiento
español de 1779.
Puerto
Pirámides: puerta de entrada al show de la naturaleza.
Si bien es posible divisar a estos gigantes a lo largo de toda
la costa e, incluso en las aguas tranquilas de Puerto Madryn,
el show realmente comienza cuando nos embarcamos desde Puerto
Pirámides.


Puerto
Pirámides.
Un guía experimentado nos das sus recomendaciones antes
de salir, sin dejar de aclarar que los animales están en
total libertad y que el “show” dependerá exclusivamente
de ellos.
Al llegar a las tranquilas y transparentes aguas del Golfo Nuevo
un pequeño y brillante ojo surge de pronto entre las olas
y su mirada parece fijarse en alguno de los turistas que nos asomamos
por la borda de la lancha. Quita el aire adivinando una mole descomunal
pasar por debajo de la embarcación capaz de derribarnos
de un solo coletazo; sin embargo se mueven con tranquilidad y
maestría para, segundos después mostrarse mansas
y expectantes junto a la embarcación.
Cuesta aceptar que estas criaturas que llegan a pesar 50 toneladas
desplieguen tanto control y elegancia en sus movimientos, así
como llegar a determinar si somos nosotros los observadores o
los observados.
Quien haya tenido la fortuna de disfrutar de estos encuentros
cercanos con estos increíbles mamíferos, no olvidarán
nunca a estos tiernos gigantes de movimientos lentos y acompasados,
de saltos magníficos, así como la imagen de su cabeza
o cola emergiendo con elegancia a distancias inimaginables.
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