Vida
Silvestre:
Usted que se dedica a retratar la belleza de la
naturaleza ¿le tocó alguna vez hacer fotos
de la no naturaleza, de la destrucción?
Belén Etchegaray: Sí. Trabajo
como fotógrafa dentro del Proyecto de Conservación
Oso Hormiguero Gigante (Buenos Aires). Y en uno de los viajes
de campaña al pueblo de Urutaú (Sgo del Estero),
en el camino retraté cada una de las razones por
las cuales el oso hormiguero está desapareciendo:
tala, incendios, osos atropellados en la ruta. Eso fue muy
fuerte. Me costó mucho sacar esas fotos porque estoy
acostumbrada a retratar lo bello y la fuerza de la naturaleza,
y ver cómo la estamos destruyendo me provocó
una gran angustia y bronca, que a la vez me dio fuerza para
hacer algo, para que se sepa.
V.
S.: Justamente la difusión es uno de los objetivos
de su portal, Fotografía de Naturaleza Argentina…
B. E.: FNA nace para ser un punto de encuentro
entre profesionales y aficionados a la foto de naturaleza.
Porque lo bueno es que se puede empezar sacando fotos de
cualquier “bicho” y lo que ocurre cuando uno
empieza es que en seguida quiere saber cosas de él,
y después esas cosas se quieren compartir. Entonces,
la idea es brindar todas las herramientas posibles tales
como cursos, talleres, salidas de campo y material on line
para que la gente se vaya enganchando, porque creemos que
cuando uno saca fotos las muestra, cuando algo se muestra
se divulga y cuando algo se divulga, se cuida.

V.
S.: O sea que lo primero es una idea conservacionista.
B. E.: Totalmente. El otro pilar es difundir la
práctica de la fotografía de naturaleza. Y
para eso hacemos distintas cosas como realizar exposiciones,
concursos y la posibilidad de contactos con editoriales
nacionales y extranjeras.
V.
S.: ¿Cómo se le ocurrió crear el portal?
B. E.: Hace casi 7 años fui a España
invitada por un grupo de colegas para crear la Internacional
Wildlife Photography Society y al volver a Argentina, tenía
la idea de hacer lo mismo que se hacía en España
sobre este tema. Imaginé que habría algo similar
y quería sumarme a ese proyecto… ¡pero
no había nada! Así nació, FNA- Fotografía
de Naturaleza Argentina, el primer portal en el país
dedicado a esta temática… y la verdad es que
tampoco hay otro similar en el resto de Latinoamérica.
El que se le parece y fue primero en crearse, fue Fotonatura,
que es español.
V. S.: ¿Cómo es el trabajo del fotógrafo
de naturaleza?
B. E.: Generalmente es un trabajo en solitario,
el que quiere sacar una buena foto va solo o con una persona
más como máximo (para fauna, más de
dos son multitud) y tiene que estar dispuesto a dedicarle
mucho tiempo. Se puede sacar una muy buena foto de casualidad,
pero con una buena foto solamente no haces mucho. Hay que
dedicarle mucho estudio, tiempo y paciencia. Siempre digo
que para obtener una buena foto se necesita un porcentaje
de equipo, mucho de estudio y un gran porcentaje de suerte,
porque podés viajar cientos de veces a un lugar y
que las condiciones no se den para encontrar lo que buscás.

V.
S.: ¿Hay algún ambiente que sea más
difícil que otro para fotografiar?
B. E.: Todos tienen su desafío. En Patagonia
está el frío y el viento; en la selva la oscuridad
y la humedad… Por eso es indispensable estudiar sobre
el lugar donde se quiere trabajar, hablar con gente que
haya ido para tener una idea previa de lo que uno va a encontrar
para saber desde qué ropa llevar hasta qué
recaudos tomar para cuidar el equipo. También para
la foto en sí misma porque si uno, por ejemplo, va
a fotografiar animales, debe saber qué hábitos
tienen para poder encontrarlos. Otra cosa muy importante
es saber uno mismo cómo actuar, en el sentido de
hasta dónde se puede uno acercar y en que momento
se debe partir sin modificar en nada sus costumbres.
V.
S.: Al respecto, ¿cómo son los códigos?
¿hasta dónde se llega por una foto?
B. E.: Para mí, la premisa es respetar y
no invadir. Por ejemplo, si veo un nido y le puedo sacar
una foto de lejos, se la saco. Y si no, no. No hago nada
que pueda perjudicar lo que pretendo retratar.
V.
S.: ¿Sacrifica una buena foto por el bien del animal?
B. E.: Sin duda. Es mucho más importante
una especie que la foto que puedas obtener. De no poder
obtenerla o de tener dudas si mi accionar perjudicará
en algo a ese animal, prefiero optar por olvidar la foto
sabiendo que la Naturaleza me dará otra chance en
el futuro.
En fotografía de fauna, uno sabe que cada especie
tiene una distancia mínima de seguridad. Cuando uno
pasa esa barrera invisible, el animal hace algo diferente,
que demuestra que hasta ahí tenemos que llegar.
V.
S.: ¿Qué es lo que más interés
despierta en los aficionados?
B. E.: Aves y paisajes son los temas que mas adeptos
tienen.
V.
S.: ¿Se puede vivir de esto?
B. E.: Es difícil. Cuando me preguntan si
soy profesional, respondo que si eso implica vivir de la
fotografía, no lo soy. Pero si significa tomarse
la fotografía seriamente, sí.
V.
S.: ¿Por qué es tan difícil?
B. E.: El mercado está muy gastado. Hay
una muy mala costumbre nacional de no pagar las fotos. Muchas
editoriales quieren “pagar” poniendo el nombre
del autor. ¡Pero para sacar una foto uno invirtió
tiempo, recursos y dinero! Sí creo que hay que colaborar
y aliento a hacerlo, por ejemplo con fundaciones. Pero no
cuando se trata de un negocio donde la foto ofrece un extra
a un producto comercial.
V.
S.: Para usted, ¿la fotografía es un arte?
B. E.: Sí. En un momento se dijo que no
podía ser arte porque el fotógrafo plasma
la realidad. Pero creo que del momento en que el fotógrafo
pone su visión y utiliza alguna técnica para
mostrar aquello que quiere mostrar y logra transmitir algo
con su imagen, hay arte.
V.
S.: ¿Cómo se hace para mostrar un aspecto
nuevo de algo muy visto?
B. E.: Te respondo con algo que me pasó:
la primera vez que viajé a Iguazú, el desafío
era sacar una foto de las cataratas que no hubiera sacado
nadie. Estuve en total una semana, hasta que encontré
-y logré- lo que quería. Y la foto final representa
lo que buscaba: una mezcla de arte y fuerza. Creo que hay
que caminar el lugar, conectarse con él, buscar inspiración.
V.
S.: ¿El equipo hace al fotógrafo?
B. E.: Yo diría que el equipo ni siquiera
hace a la foto, es el fotógrafo el que la crea. Se
pueden sacar fotos increíbles con una cámara
compacta y también no saber qué hacer con
un súper equipo. Y con los escenarios pasa lo mismo:
si bien es lindo viajar, se puede sacar una foto increíble
de la hormiga que está en la plantita del balcón
de tu departamento.
5
premisas para el que se inicia
-No pretender lograr la mejor foto de su vida en el primer
intento. Las mejores fotografías se logran después
de varias pruebas y de mucho estudio previo.
-La cámara sola no obtiene buenas fotografías,
si en la imagen no hay una visión personal del fotógrafo,
será una más de tantas fotos vistas.
-Tener conocimientos técnicos es fundamental. Hay
que dejar los automatismos de la cámara de lado.
-El objeto a fotografiar siempre es mucho más importante
que la obtención de una fotografía y por lo
tanto hay que preservarlo.
-Hay que aprender a disfrutar, respetar y valorizar la naturaleza
aunque se encuentre lejos del alcance de nuestro objetivo.
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